Belleza y corazón

La prensa rosa es un término que se refiere, sentido coloquial, a los secretos y cotilleos del mundo de los famosos. De acuerdo con la psicología de la comunicación es una herramienta presente en los grupos de todas las culturas que habitan la comunicación sin la cual sería posible llevar a cabo la historia del grupo y el chisme es una manifestación de esta fuerte necesidad de comunicarse .
Por lo tanto, cuando no hay nada para comunicarse prioridad dentro de los miembros del grupo hablar con otros miembros del grupo se encuentra en el negativo, sino también en términos positivos.
EL binomio formado por este tipo de prensa y los guapos y guapas del panorama social, es una combinación que siempre funciona. A pesar de su mala reputación, el éxito de este tipo de periodismo, cuyos programas y revistas copan las parrillas televisivas y los puntos de venta de prensa, está en auge y disfruta de grandes audiencias y seguidores.
El origen es humano, desde las primeras civilizaciones, los hombres han sentido cierta “curiosidad” por la vida de los demás, generando toda clase de rumores que pasan de boca en boca y se alimentan con la adición de detalles e interpretaciones personales propias de la comunicación oral.
Esto adquiere una mayor dimensión en los casos en que los rumores, especialmente de carácter sentimental, sexual o económico, tienen como protagonistas a figuras públicas pertenecientes a esferas sociales más altas que el resto de los miembros del grupo.
Con frecuencia habla de comunicación voyeurismo precisamente porque tiene que satisfacer la curiosidad y estratos sociales morbilidad a menudo por debajo del objetivo en la mayoría de los casos no son capaces de hacer lo que pueda para golpear el tema con facilidad.
La piedra angular de este tipo de prensa, es el fotógrafo, conocido con el nombre de Paparazzi. El neologismo nació gracias a la película de Federico Fellini “La dulce vita”, en la que un personaje (interpretado por Walter Santesso), interpretaba el papel de un fotógrafo a la caza de un reportage sobre una princesa europea, llamado Paparazzo. Fellini modeló el personaje de los cuentos de Tazio Secchiaroli y Geppetti Marcello, famosos fotógrafos de las estrellas en la Roma de los años sesenta.
El objetivo de este tipo de periodismo es recoger los ecos de sociedad, es decir, informar sobre la actualidad social, actos sociales y eventos culturales o comerciales del panorama mundial. Acontecimientos como la entrega de los Oscars o los premios Goya, presentaciones de firmas como Porcelanosa o Suarez o desfiles de moda, se convierten en objetivo de esta informacion por parte de la prensa rosa, intentado informar de los personajes. Además de sus declaraciones, se descata el estilismo o las anécdotas que puedan suceder en el transcurso del acontecimiento.
Alguien podría pensar que sólo los medios se lucran de esta actividad, pero esta afirmación no es del todo cierta, pues los famosos ven en este tipo de prensa la plataforma ideal para darse a conocer al gran público, recurriendo en más de una ocasión a ellos para publicitar sus actos o difundir cierta parte de su personalidad en función de su situación personal o laboral. En la actualidad podríamos decir que la industria de la prensa del corazón o prensa rosa, es una gran herramienta de marketing, para los famosos y famosas y para las firmas comerciales que buscan su publicidad.
Son muchos los famosos que son objeto de paparazzis y reporteros, actores, actrices, políticos, aristócratas, cantantes, concursantes de realityes shows, toreros, empresarios …
Una crítica feroz que se asocia siempre a este tipo de prensa es el sensacionalismo. Como hemos comentado, se utiliza en sentido despectivo y denuncia una manipulación de la información con el objetivo de crear sensaciones, emociones o impresiones. A pesar de que la crítica nunca puede ser generalizada, es cierto que algunos programas de televisión, especialmente de algunos medios, han utilizado esta técnica hasta un extremo tal, que directamente han caido en la mentira. Estos medios de comunicación se caracterizan por difundir información polémica en perjuicio de terceras personas. Por lo general, los medios sensacionalistas utilizan técnicas como verter repetidamente información falsa o dañina, avances informativos con grandes titulares, fuentes sin confirmar o dar eco a rumores sin contrastar.